domingo, 23 de julio de 2023

PERRITO SE QUEDA DORMITO EN LOS ASIENTOS DEL TREN Y LOS PASAJEROS NO SE MOLESTAN EN VIAJAR PARADOS

Los animales se han ganado los corazones de los cibernautas por cada una de las aventuras que suelen publicarse en TikTok.

Quizá es por ello, que unos usuarios del metro no se animaron a despertar a un pequeño can que se había quedado dormido en dos asientos del medio de transporte.


Y es que... quien no se ha molestado cuando en el transporte publico alguien esta ocupando un asiento vacío con sus pertenencias y todos están parados, sin embargo este perrito fue la excepción.

Como mostró un video compartido en la cuenta @Karenolave7, el tren capitalino estaba lleno. Sin embargo, a los pasajeros no les importó viajar parados con el propósito de no despertar, ni interrumpir el dulce sueño del peludito, que, al parecer, estaba soñando que corría porque sus patitas se movían.


Quizá en otro tiempo la gente hubiese corrido al can, pero gracias a internet es cada vez mas común la fomentación del amor y respeto hacia los animales.

Los usuarios iban muy atentos a su celular hasta que uno de ellos se animó a grabar el dulce momento, que desde su publicación ha logrado más de 11.000 visualizaciones en la popular red social y muchos comentarios:

“Lo bueno es que las personas ya los respetan”, 

“Yo creo que se estaba haciendo el dormido para no dar el asiento”, 

“Bebé hermoso, abandonado a su suerte, sin lugar fijo”, 

“Me gusta mucho el progreso que se está logrando con los animales”, 

“Ese es mi Chile. Amamos a los animales”, fueron algunas reacciones en la publicación de TikTok.


miércoles, 19 de julio de 2023

HISTORIA DE LA PERRITA NOA

Cuando Carlos llegó a casa y Noa no salió a recibirle como hacía todos los días se extrañó. Buscó debajo de las camas, detrás de las puertas, incluso en el interior de los armarios esperando encontrar sus vivarachos ojillos pero, Noa no estaba en la casa.

Salió a la calle mirando en todas direcciones. Fue preguntando a las personas que encontró por el camino pero, nadie había visto a la perrita, era como si la hubiese tragado la tierra. Noa había desaparecido.

La perrita siempre presentía la llegada de los niños y, cuando venían del colegio, ladraba y movía el rabo brincando alegre de un lado a otro en la puerta de casa.

Nicolás, Ian y Diego se miraron extrañados esa tarde cuando no la vieron llegar y gritaron:

— Noa, bonita, ¿dónde estás?

En su lugar apareció su padre con semblante serio.

— Llevo buscándola toda la mañana  — dijo, cuando he llegado  a casa temprano ya no estaba.

Los niños dejaron sus mochilas en el suelo y se dejaron caer en el sillón cabizbajos.

Noa era un cachorro de cuatro meses. Una tarde que iban de paseo y la encontraron gimiendo detrás de unos arbustos en el suelo.  Su cuerpecito blanco con motitas negras, sus largas orejitas, su pequeño hocico, no era de ninguna raza especial  pero, ellos la quisieron desde ese mismo momento. La llamaron Noa y pasó a formar parte de la familia. Pusieron una cestita en la puerta de la habitación de los niños para que no se sintiera sola después de alimentarla con un biberón de leche.

Por las mañanas despertaba a los niños a lametazos para darles los buenos días y todo eran risas desde que la perrita llegó a la casa.


Ahora los niños desolados miraban al suelo entristecidos.

— No creo que haya podido llegar muy lejos  — dijo el padre dudando en su interior.

— Dejaremos una nota a mamá y saldremos a buscarla.

Los pequeños enseguida se levantaron ilusionados.

Salieron a la calle y empezaron a gritar:

—Noa, Noa, ¿dónde estás? ¡Noa!

Fueron mirando en cada portal, en cada rincón, preguntaron a todas las personas que veían a su paso pero, la perrita seguía sin aparecer. Pronto empezó a oscurecer, hacía frío, la nieve que había caído por la mañana empezaba a helarse y, de repente, a Diego le empezaron a castañear los dientes. Las palabras de Carlos retumbaron en los oídos de los niños cuando dijo:

— Tenemos que volver a casa.

— ¡Noooo! — dijeron los hermanos protestando a la vez.

— ¡Por favor, papá, un rato más! — dijo Ian suplicando.

— No puede ser, es muy tarde y vais a enfermar si seguimos en la calle. — dijo, mañana seguiremos buscándola.

Tardaron más de una hora en volver a casa.

Cuando llegaron estaban muy cansados. Ana, su madre, esperaba en la puerta y les abrazó con fuerza.

– Vamos chicos — dijo, mañana pondremos carteles de Noa por toda la ciudad y aparecerá.


Tomaron un vaso de leche en pijama y se fueron a la cama desfallecidos.

Tardaron mucho en dormirse pensando en la tiritona que debía estar pasando la perrita en una noche tan fría y, deseando con todas sus fuerzas que pronto estuviera jugando con ellos.

— No me explico por dónde se ha podido escapar — dijo Carlos.

— Vamos a descansar, mañana va a ser un día muy largo, — contestó Ana.

De madrugada, algo despertó a Nicolás. Abrió los ojos adormecido, se incorporó y zarandeó el cuerpo de su hermano  profundamente dormido.

— ¡Ian, escucha! ,¿oyes eso?

Los dos se quedaron en silencio.

— No escucho nada, ¡déjame dormir! — dijo, pero, de repente:

— Crunch, zap, crasch, zap,zap…

Los ruidos venían de la cocina. Con los cuchicheos se despertó también Diego.

En fila india, agarrados de la mano salieron al pasillo y atravesaron el salón iluminado por la farola de la esquina de la calle.

Ana también se despertó asustada y llamó a Carlos alarmada.

— ¿Qué pasa? — dijo él soñoliento.

— ¿No oyes?, ¡hay alguien en la casa!

Se incorporaron tratando de hacer el menor ruido posible. Ana detrás de Carlos, agarrada a la chaquetilla de su pijama seguía sus pasos.

— ¡Aaaaaah! — gritaron todos al chocar a oscuras en el pasillo.

— ¡Qué susto no habéis dado!

— ¿Qué hacéis levantados a estas horas? — dijeron los padres dando la luz.

Nicolás les señaló con el dedo en dirección a la cocina y dijo:

— Hemos oído ruidos.

Todos se quedaron de nuevo callados. De repente, volvieron a escucharlos y, efectivamente, parecían salir de allí.

— Crunch, zap, crasch, zap,zap…

Carlos fue el primero que entró en la cocina, miró por toda la habitación pero no había nadie. Esta vez escuchó unos gemidos que parecían salir de la lavadora. Se agachó despacio, abrió la puerta y, allí estaba la perrita tratando de salir muy nerviosa y asustada resbalando una y otra vez en el tambor.

— ¡Chicos, chicos! ¡Mirad qué tenemos  aquí! — dijo a la vez que sacaba a la perrita hecha una bola.

Noa sintiéndose al fin libre corrió alegre a dar lametazos a los niños en sus pies desnudos. Ian y Nicolás  miraban aún sin poderlo creer, mientras, Diego lloraba abrazado a su madre.

Todos acariciaban a la perrita que, demostrando su alegría, brincaba y movía su cola sin cesar corriendo de un lado a otro de la cocina.

— ¡Vaya susto nos has dado Noa! — dijo Nicolás a punto de llorar.

— ¡No vuelvas a hacer esto! — dijo Ian  mientras Diego seguía haciendo pucheros.

Llevaron a la perrita a la cestita en la puerta de su habitación. Noa enseguida se hizo un ovillo y se tranquilizó sabiendo que era la hora de dormir.

Los tres pequeños se dieron un abrazo riendo y chocaron sus palmas antes de meterse en la cama felices.

— ¡Vamos a la cama! — dijo cansado Carlos.

— Sí, dijo Ana bostezando agarrándose a su cintura.

Y volvieron felices a dormir sabiendo que la perrita Noa estaba ahora segura en casa.

PREGUNTAS PARA LOS NIÑOS

1. ¿Quién es Noa?

2. ¿Cuándo Carlos notó que su perrita Noa no estaba en casa?

3. ¿Por dónde buscaron a Noa?

4. ¿Por qué Carlos dijo a los niños que tenían que entrar a casa?

5. ¿Qué escucharon los niños durante la madrugada?

6. ¿Dónde finalmente encontraron a la perrita Noa?

7. ¿Qué has aprendido con este cuento?



lunes, 26 de septiembre de 2022

TEST: ¿Qué tipo de perro eres?

Al igual que las personas, las mascotas tienen comportamientos que definen su personalidad y sin dudarlo, estamos muy conectados en cuerpo y alma a nuestras queridas mascotas al punto que muchas veces humanos y animales tienen comportamientos similares, por ejemplo: una forma particular de caminar . Esta conexión se va fortaleciendo cada vez más con el paso del tiempo; por eso, te recomendamos hacer este divertido test para descubrir qué raza de perro eres.

1- ¿Qué es lo que más te gusta hacer?

  1. Comer
  2. Molestar a todos
  3. Verme al espejo/ir de compras
  4. Estar con mis amigos
  5. Leer un libro

2- ¿Cómo te describirían tus amigos?

  1. Un excelente amigo
  2. Rudo/a
  3. Simpático/a
  4. Callado/a
  5. Distante

3- ¿Qué haces cuando ves un ratón?

  1. Tratas de ahuyentarlo 
  2. Te asustas
  3. Gritas
  4. Te escondes
  5. No te produce nada

4- ¿Dónde te gustaría vivir?

  1. En una casa con jardín grande
  2. En una casa con chimenea
  3. En un departamento
  4. Donde sea, con tal de estar acompañado/a
  5. En cualquier casa

5- ¿Qué clima prefieres?

  1. Frío
  2. Calor
  3. No lo sé
  4. Fresco
  5. Me da igual
RESPUESTAS

Si respondiste mayormente 1 eres un Pastor Alemán, fuerte e impulsivo:

esta raza es reconocida también por su obediencia, disposición para el trabajo y concentración; por eso, es muy común verlos desempeñándose en  tareas como: búsqueda y rescate, vigilancia e incluso misiones militares. Pero que su aspecto rudo y gran tamaño no te confundan, con el entrenamiento adecuado pueden ser perros familiares gentiles y amorosos sobretodo con los niños y personas mayores debido a que con ellos suelen ser más protectores y delicados.


Si respondiste mayormente 2 eres timido Akita:

esta raza tiene un aspecto elegante e imponente y puede estar relacionado a que le gusta ser el líder de una pequeña manada ya que no es muy amigable con otros perros, pero con una socialización adecuada puede llegar a tolerarlos y comportarse con gentileza. A pesar de su personalidad reservada, son perros leales y cariñosos con su familia aunque con los niños se debe tener cuidado debido a que son perros muy fuertes.


Si respondiste mayormente 3: eres un Pug, pasivo-agresivo:

a estos perros les encanta ser el centro de atención ya que son muy sociables y cariñosos; además, suelen ser una raza fácil de entrenar lo que es una ventaja para un cuidador primerizo. Otro punto a favor para estos perros es que son fáciles de complacer, es decir, un pug estará feliz jugando en un parque o acurrucado viendo una película, siempre y cuando esté con su familia.


Si respondiste mayormente 4: eres un sociable Golden Retriever

los perros de esta raza suelen ser muy alegres y curiosos con habilidades para la caza, esto los hace buenos rastreadores e ideales para trabajos como búsqueda y rescate. Son poco agresivos y dispuestos a jugar todo el tiempo por lo que necesitan mucha estimulación física y mental, también son fáciles de entrenar y socializar.


Si respondiste mayormente 5: eres un independiente Chow Chow

esta raza también tiene un marcado instinto territorial por lo que se debe socializar desde cachorro para que de adulto sea menos tímido y pueda disfrutar relacionarse con otras personas y animales aparte de su familia. Es un perro tranquilo que no necesita demasiada actividad física, es leal a sus dueños por lo que les cuesta mucho asimilar los cambios de miembros en su familia.


¡Ahora ya sabes qué raza de perro eres! Y recuerda, esta diversidad hace que cualquier persona pueda encontrar a su compañero perruno ideal, dependiendo del carácter, la personalidad y su raza.